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Tenemos que hablar sobre el aborto

En México hay serios problemas de salud sexual y reproductiva, una de las muestras más fehacientes es que ocupamos el primer lugar en embarazos adolescentes entre los países de la OCDE[1]  y uno de los primeros a nivel mundial.

Debido a ese y otros problemas como la violencia sexual y diversas enfermedades, la educación sexual en las escuelas y hogares necesita ser revisada y mejorada, tomando en cuenta no sólo los aspectos biológicos y psicológicos, sino también la influencia de los medios de comunicación y otras cuestiones sociales como las expectativas y planes de vida de las personas. En este mismo tenor, urge un cambio de visión acerca de la responsabilidad de los hombres, pues su participación sigue siendo mínima tanto en el uso de métodos anticonceptivos, como en el apoyo durante el embarazo o la educación de los hijos.

Pero no basta con lo anterior, es necesario que el Sistema de Salud deje de perder oportunidades para lograr el uso efectivo de anticonceptivos en las personas que acuden a los servicios, como lo mostró la Encuesta Nacional de Dinámica Demográfica (ENADID) 2014, donde 12.2% de las mujeres reportaron necesidad insatisfecha de anticonceptivos, y de las que los obtuvieron, a 44.6% no les dieron una buena explicación sobre su uso.[2]

Mejorando la educación y los servicios de salud tendremos gran parte del problema resuelto, no obstante, en algunos casos se necesitará la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) y hablar sobre ello no es asunto menor por las siguientes razones:

De acuerdo con el Consejo Nacional de Población (CONAPO), en 2015 la población femenina en edad fértil era de 33.4 millones de personas[3], así que una gran parte de la población podría necesitar en algún momento de este servicio de salud. Además, el Estado mexicano (es decir, la sociedad y el gobierno) tienen una deuda con las mujeres que históricamente y más en los tiempos recientes han sufrido de toda clase de violencia, por lo que criminalizar a la mujer que por diversas circunstancias decida interrumpir su embarazo es vulnerarla doblemente y en muchas ocasiones también a sus familias.

Algunos dicen que por más difícil que sea la situación de la mujer, debería continuar con la gestación, pues se trata de una vida, pero ese potencial ser humano que ven quienes así opinan es precisamente eso, un potencial ser humano, o en muchos casos un potencial ser deshumanizado si nace en un medio que puede ser tan adverso que gran parte de nosotros ni siquiera lo imaginamos.

También hay quienes de buena fe proponen salvar ambas vidas, dando en adopción al terminar el embarazo, sin embargo, no se debe obligar a las mujeres a someterse a los cambios emocionales, físicos y sociales que implica esta opción.

Por supuesto que estas situaciones son tristes, no se trata de estar “a favor del aborto” como si el aborto fuera deseable o el objetivo en sí mismo, se trata de realizarlo en condiciones legales y seguras, porque pensemos lo que pensemos de todos modos se seguirá haciendo y si es clandestino causará más daños de todo tipo.

Existen varias concepciones erróneas en este tema, por ejemplo, se cree que es muy raro que una mujer no se sienta feliz con un embarazo, pero la ENADID 2014 demuestra que hasta un 15.5% de las mujeres tenían un embarazo no deseado al momento de la encuesta[4]. También se piensa que es un problema exclusivo de personas con pocos estudios, sin embargo, las estadísticas de ILE de 2007 a 2017 en la Ciudad de México exponen que sólo 9.6% de las mujeres tenían educación primaria o menor. Igualmente se cree que es un asunto de “inmadurez”, pero estos datos muestran que casi la cuarta parte eran mayores de 30 años y el 65.3% ya tenía al menos un(a) hijo(a). Finalmente es digno de resaltar que tres cuartas partes de las mujeres acudieron antes de terminar las 8 semanas de embarazo, cuando este procedimiento es menos problemático, aunque está permitido hasta la doceava semana.[5] Como vemos, le puede pasar a cualquiera.

Por último, es importante recalcar que como parte de los servicios de salud a otorgar por el gobierno, las mujeres tienen derecho a que la ILE se realice sin cobro alguno, pues de lo contrario se estaría negando de facto el acceso a muchas de ellas.

 

[1]http://www.fundacionunam.org.mx/unam-al-dia/mexico-primer-lugar-en-embarazos-en-adolescentes-entre-los-miembros-de-la-ocde/

[2]CONAPO. Situación de la Salud Sexual y Reproductiva. República Mexicana. Primera edición: noviembre de 2016

[3]http://internet.contenidos.inegi.org.mx/contenidos/productos/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/nueva_estruc/702825075019.pdf

[4]CONAPO. Situación de la Salud Sexual y Reproductiva. República Mexicana. Primera edición: noviembre de 2016

[5]https://www.semujeres.cdmx.gob.mx/storage/app/media/uploaded-files/ILE-Estadisticas-2007-2017-9de-mayo2017.pdf

 

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