| |

Dejar la salud en el trabajo

Estamos cerca de conmemorar el Día del Trabajo, y por medio de esta columna quiero invitarlos a que reflexionemos sobre su relación con la salud, pues trabajamos para poder satisfacer nuestras necesidades, la salud incluida, pero actualmente estamos perdiéndola debido a las condiciones en las que laboramos.

Los problemas de salud de tipo ocupacional se dan en toda clase de trabajos:

En el medio rural las personas se exponen a productos tóxicos, algunos de los cuales están prohibidos en otros países, y además no suelen contar con equipo de protección adecuado;así mismo es común que los trabajadores agrícolas pasen largas temporadas recluidos en condiciones insalubres lejos de sus comunidades de origen.

El trabajo en la industria también está lleno de peligros, por ejemplo, la industria de la construcción es una de las que más accidentes presenta. En el sector industrial igualmente encontramos daños a los aparatos auditivos y musculoesqueléticos de los trabajadores y trabajadoras, las cuales además están expuestas a mayor violencia de todo tipo, ya sea en sus centros laborales o en los traslados diarios que realizan.

Las labores de oficina no están exentas de amenazas para la salud, tanto en instituciones públicas como privadas observamos que se le da poca importancia a la ergonomía y que el sedentarismo es el común denominador.

Hasta el personal de salud, como los recientemente visibilizados médicos residentes, se ve inmerso por las circunstancias laborales en prácticas que dañan su salud, tales como la falta de sueño y el consumo de refresco, alcohol y tabaco.

Se han empezado a realizar cambios, como la reforma laboral, donde se menciona que el trabajo “debe efectuarse encondiciones que aseguren la vida digna y la salud para las y los trabajadores y sus familiares dependientes”. El primer ejemplo concreto es el programa de Seguridad Social para trabajadoras(es) del hogar, pero además de que estos derechos se deben extender a toda la población, es necesario que el sector salud deje a un lado su pasividad y vaya a los centros laborales a implementar medidas de verdadera promoción de la salud, es decir, a construir junto con las personas ambientes de trabajo saludables, con espacios seguros, higiénicos, orientados a disminuir el sedentarismo y propiciar una alimentación adecuada.

Tomemos en cuenta todos estos puntos cuando nos encontremos laborando y recordemos que un trabajo que quita la salud nunca será un trabajo bien pagado.

 

Deja un comentario