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Enrique Cárdenas, el workaholic de la UDLAP

Ahora ¿quién gobernará Puebla?, esa es la pregunta que está en el aire desde la trágica muerte de la gobernadora Martha Erika Alonso, pregunta que además de encerrar temor e incertidumbre puede nublar el juico de los votantes, ante el panorama preocupante de la entidad.

Pero no conviene un juicio nublado para elegir gobernador porque si algo está mal, las decisiones precipitadas lo pueden poner peor. La “grilla” política ahoga las reflexiones acerca de los costos y beneficios que puede traer el candidato que gane las elecciones, cálculos que no sólo debe hacer un gobernante sino también el elector. Este es el primero de una serie de análisis que pretende generar un espacio donde tenga cabida dicha reflexión para aquellos ciudadanos que deseen votar con racionalidad este próximo 2 de junio, nada de sensacionalismo, simplemente es un análisis politológico de los candidatos. Aquí se analizará no solo el perfil curricular y personal, sino también el entorno tanto político y social de cada candidato así como sus propuestas. Empezando por Enrique Cárdenas. Lo que da pie a otra cuestión, ¿tiene posibilidades Acción Nacional de ganar de nuevo Puebla después de Moreno Valle? Veamos como pretende lograrlo y con quién.

Un “chico bien”, resumidamente, es la imagen que trata de forjar para sí el candidato del PAN. Enrique Cárdenas Sánchez es originario de Coahuila, pero desde hace 35 años radica en Puebla, un “workaholic” (adicto al trabajo) como se define según sus propias palabras, egresado del ITAM, con doctorado en Yale, además de redactar y publicar contenido de opinión ha sido rector de la UDLAP y director del Centro de Estudios Espinoza Iglesias, entre otros logros no sólo académicos sino empresariales, se encuentran el ser galardonado por Banamex y ser un investigador nacional nivel 3.

De todos los aspirantes el que más se ha esmerado en cuidar su imagen notablemente es Cárdenas, su discurso a pesar de ser el abanderado de la coalición, PAN, PRD y MC es que es un candidato ciudadano. El “workaholic” es un término y estigma para ganar confianza del electorado en un esfuerzo por convencerlo de que trabajará de sol a sol, eso sin duda se nota.

¿Pero cuál es el verdadero reto para Enrique? obviamente el tremendo empuje de MORENA hacia Barbosa. Pero eso no es todo, Cárdenas también llegó a la candidatura de manera irónica y con encuentros que daría mucho por borrar. Cárdenas tuvo que pedir disculpas por las rencillas en contra de los identificados con Moreno Valle, pues hay que tener en cuenta que fue un serio crítico respecto al régimen de este último y de hecho convocó a boicotear a los partidos que hoy abandera, pero logró ser su candidato en un movimiento que demuestra que posee esa cualidad de un político: la buena fortuna.  Cosa destacable considerando su extremadamente corta carrera política. ¿Y cómo es posible esto? Bueno es ahí donde Barbosa entra en la ecuación, que se deje retratar con Marko Cortése increíblemente con personalidades que se habían separado del partido azul como Ana Teresa Aranda al mismo tiempo demuestra una realidad; Morena viene con todo y en el PAN no pueden darse el lujo de diferencias internas, por ello hay un “armisticio” en Acción Nacional para concentrar todas las fuerzas de oposición en contra del arrollador potencial de Barbosa.

Por tanto además de buen negociante, Cárdenas ha oficiado especie de rol de conciliador. “Estamos apostando para no ir en retroceso en Puebla con quien representa el viejo PRI, que es Morena, y ante el intento de una elección de estado desde el gobierno federal y el interino”. Reportó Cortés para Milenio Noticias. Que haya reconciliado no sólo a los partidos y ¡después de que Movimiento Ciudadano declarara que buscaría individualmente la gubernatura! sino que se haya reconciliado él mismo con ellos, empezando por Acción Nacional es tal vez uno de los mayores logros políticos de Cárdenas, básicamente lo impensable, logró que casi nadie contempla, pero que habla de Cárdenas como constructor de acuerdos.

Pero ahora examinemos sus propuestas, entre las cuales se encuentran ideas llamativas como conformar un gabinete paritario, que el uso del metrobús sea gratuito para quienes paguen puntualmente su impuesto predial, impulsar una Ley de Movilidad y Seguridad Vial, aumentar salarios a policías, revisar el sistema de justicia penal en Puebla para combatir la impunidad con una mejor procuración de justicia, desarrollar un gobierno con perspectiva de género en los programas sociales, crear un Comité para la Evaluación de la Política Social en Puebla e increíblemente transparentar lo referente a la deuda heredada por Moreno Valle.

Primero que nada, lo referente al metrobús, seguridad vial y a los policías puede que a la mayoría de la ciudadanía no le cause mucho interés, pues honestamente el metrobús no tiene muy contentos a los usuarios y transportistas así como que los policías representan de todo para los poblanos menos seguridad y respeto, como prueba de ello son las constantes notas de colusión de los uniformados con los “huachicoleros”, (ahí cualquier candidato tiene un reto). Lo interesante aquí empieza en el gabinete paritario y políticas respecto a género y programas sociales. Cárdenas tiene un enorme reto de quedar como gobernador de trabajar no sólo con paridad de género en su gabinete, sino que posiblemente será paritario en lo que respecta a partidos también. Si desea ya no sólo ser eficaz en lo referente a la mujer sino serlo también en lo referente a los programas sociales en sí tendrá que sacar a relucir su habilidad ya no de conciliador sino de negociante (recordemos que Martha Erika iba a gobernar con poco dinero). Eso sin tomar en cuenta que la mayoría del congreso local es morenista. Ya ni se diga en lo que consta a la deuda pública por parte de Moreno Valle, aun así es un acierto para el candidato blanquiazul usar este recurso a su favor para apelar a los votantes. De ahí que las propuestas de revisión del sistema de justicia sean vitales.

Pero sinceramente, Moreno Valle dejó una huella enorme, difícil de borrar de la noche a la mañana, si es que Cárdenas quiere realmente redefinir el sistema de justicia poblano, tiene un enorme reto por delante, tanto estructural como político, ¿aún le queda al PAN credibilidad para convencer a la ciudadanía de que impartirá justicia?… ¿después de Moreno Valle?, la mejor señal que puede hacer Cárdenas hasta hora es prometerlo y de ser electo cumplir lo referente a la antigua deuda. Cosa que pondrá a prueba todas sus habilidades como economista, el «workaholic» va a tener que serlo más que nunca, si quiere resolver dicho problema.

Enrique Cárdenas proyecta una actitud moderada, con viejos encontronazos  como principal achaque, pero con una imagen fresca de candidato ciudadano que se ha esmerado en lograr y difundir (ya que es el candidato que más ha gastado en publicidad), de “chicago boy” si se quiere ver así, pero con la actitud optimista frente al enorme reto de “que vuelva a perder Barbosa” tal y como lo reza un grito de Acción Juvenil. Sólo el tiempo dirá si eso es suficiente para lograrlo.

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