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Apuntes sobre las elecciones en España (28-A)

1.Principales resultados

España celebró este domingo elecciones generales y los resultados dieron como ganador a Pedro Sánchez del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), con el 29% de los votos. Sin embargo, aunque se hizo con 123 de los 350 escaños del Parlamento, no logró obtener la mayoría, por lo que está obligado a pactar.

En segundo lugar se ubica el conservador Partido Popular, que se queda con 66 diputados. Ciudadanos obtiene 57 escaños, Unidos Podemos consigue 42 asientos y el partido de extrema derecha Vox se queda con 24, de un total de 350.

La victoria de Sánchez lo convierte en el único candidato viable para Presidente del Gobierno, pues es el único capaz de sumar los 176 votos necesarios para lograr la investidura.

 

2. La derecha española

La derecha se enfrenta por primera vez en la historia de la democracia española a un escenario de fragmentación. La irrupción de Vox, una nueva fuerza política de extrema derecha que captura a los votantes con posiciones más radicales; y la disputa con Ciudadanos, que compite con el Partido Popular por los electores de centro derecha, produjo el peor resultado en la historia del PP, que se queda sin posibilidad de buscar la investidura.

La fragmentación refleja el grado de división de una sociedad. También es producto del sistema electoral que se aplica. En toda Europa, la fragmentación ha crecido como resultado de la aparición de nuevas líneas de conflicto como la migración, y en el caso de España especialmente por la dificultad de los viejos partidos para gestionar la crisis económica.

 

3. Adiós al bipartidismo

Las elecciones generales celebradas este domingo en España dejan un Parlamento dividido en el que ninguno de los partidos obtuvo una mayoría suficiente para gobernar.

Los españoles han puesto de manifiesto que la nueva normalidad del sistema político español es la fragmentación, y confirman el fin del bipartidismo entre el Partido Socialista Obrero Español y el conservador Partido Popular que había protagonizado la política española desde el regreso del país a la democracia en 1978.

Esta tendencia a la división del voto cobró fuerza a partir de 2014 con la irrupción de Podemos por la izquierda y de Ciudadanos por el centro derecha. A estos dos partidos se sumó en 2019 el partido de extrema derecha Vox, por lo que, de un sistema articulado en torno a 2 grandes partidos de ámbito nacional han pasado a 5.

Esta fragmentación incrementa la oferta política para los ciudadanos, pero dificulta la articulación de mayorías parlamentarias necesarias para formar gobierno. La política española ha dejado atrás los tiempos de las mayorías absolutas y los pactos se imponen como necesarios.

4. Participación histórica

De acuerdo al ministerio del Interior español, al cierre de los colegios electorales habían votado un 75,7% de los electores. Esto es un 9% más que en las elecciones generales de 2016, y es similar a la del año 2004, cuando ganó las elecciones el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero, después de los atentados de Atocha.

Era de esperarse un incremento en la participación respecto a las elecciones de 2016, al fin y al cabo, aquella fue una repetición (que produjo cansancio ciudadano) y la polarización de esta campaña necesariamente iba a elevar el número de electores.

5. Posibles alianzas

a. PSOE – Unidas Podemos sin independentistas = 175 escaños. La suma del PSOE (123) más Unidas Podemos (42), Partido Nacionalista Vasco (6), Compromís (1), Coalición Canaria-PNC (2) y Partido Regionalista de Cantabria (1) daría 175 escaños. Aun así, Pedro Sánchez necesitaría, al menos, una abstención para poder ser investido como presidente del Gobierno en segunda votación.

b. La opción Sánchez – Rivera. La suma de los 123 diputados socialistas de Pedro Sánchez y los 57 de Ciudadanos darían una amplia mayoría para gobernar con 179 escaños, tres por encima de la mayoría de absoluta. Sin embargo, está opción no está sobre la mesa a día de hoy. El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, dijo durante la campaña electoral que jamás pactaría con el candidato socialista, lo que les condena a quedarse en la oposición. Por si había algún tipo de duda, los militantes socialistas remarcaron esta idea durante la celebración socialista en la sede de Ferraz: «¡Con Rivera, no! ¡Con Rivera, no!» gritaban. «Creo que ha quedado bastante claro, ¿no?», les contestó Sánchez, sonriente.

c. PSOE – Unidas Podemos con los independentistas. La suma de PSOE (123), Unidas Podemos (42), PNV (6), CCA-PNC (2), Compromís (1), ERC (15), JxCat (7) y EH Bildu (4) darían 199 escaños. Esta opción para gobernar está prácticamente descartada, dado que el presidente podría gobernar en minoría. Sin embargo, podría ser una posibilidad para ser investido como presidente en primera vuelta.

6. Polarización

La polarización parece ser otra de las características de los sistemas de partidos contemporáneos. El enojo y la desconfianza en las instituciones se han agudizado y no faltan razones. La evidencia empírica apunta a que la distancia ideológica entre partidos ha aumentado en Europa en los últimos años, en parte por la irrupción de nuevos partidos desafiantes, y en parte también por el desplazamiento de algunos partidos tradicionales.

En España como en otros países de su entorno, es sobre todo la derecha, la que se mueve hacia posiciones cada vez más duras.

7. Las encuestas

No se suele decir, pero esta vez las encuestas han estado muy acertadas, incluido el CIS. El escenario central que planteaban los estudios demoscópicos de la última semana era que el PSOE ganaría las elecciones, pero sin una mayoría suficiente, por lo que necesitaría de Unidas Podemos y de fuerzas nacionalistas para formar gobierno. El resultado final lo ha confirmado.

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